Fotografía cortesía de Allan Phipps.

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Adolescentes construyen un vehículo solar y conquistan otro campeonato nacional

Un grupo de 14 adolescentes del sur de Florida llevó su pasión por la ciencia y la tecnología mucho más allá del salón de clases. Durante tres años, los integrantes del Club de Vehículos Solares TechGarage han diseñado, soldado, cableado y puesto a prueba un vehículo eléctrico impulsado por energía solar.

El esfuerzo acaba de recibir una nueva recompensa: el equipo consiguió su segundo campeonato nacional consecutivo, además de acumular récords y reconocimientos que muestran hasta dónde puede llegar el aprendizaje práctico cuando los jóvenes tienen la oportunidad de enfrentarse a problemas reales.

Jóvenes de Florida llevan su vehículo solar hasta otro campeonato nacional

El Club de Vehículos Solares TechGarage, con sede actualmente en South Plantation High School y afiliado a los programas 4-H de los condados de Broward y Palm Beach, reúne a estudiantes interesados en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas.

Su trabajo no consiste únicamente en conducir un vehículo durante una competencia. Los adolescentes participan en prácticamente todo el proceso: diseño, fabricación, pruebas, electrónica, telemetría, análisis de datos y gestión del proyecto.

Para hacerlo posible han contado con el respaldo de profesores, mentores, patrocinadores, donaciones de la comunidad y recursos obtenidos por los propios integrantes.

Un campeonato que confirma el trabajo de tres años

El resultado más reciente llegó durante el verano de 2026, cuando TechGarage consiguió su segundo campeonato nacional consecutivo, al imponerse a equipos con mayor experiencia y una trayectoria consolidada en este tipo de competencias.

El logro se suma a otros resultados destacados. En 2025, el equipo estableció un récord de pista de 760.5 millas y, durante el Tour de Texas de 2026, completó las 656.7 millas del recorrido.

Además, obtuvo dos premios importantes y consiguió que dos de sus estudiantes fueran admitidos en la Orden de la Celda Solar.

Detrás de las cifras hay miles de horas de trabajo. Los estudiantes han tenido que diseñar, construir, probar y modificar el vehículo, pero también aprender a tomar decisiones bajo presión y resolver problemas cuando las cosas no salen como estaban planeadas.

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El equipo de vehículos solares 4-H TechGarage del Sur de Florida celebra unido en el Texas Motor Speedway, antes de emprender su recorrido por Texas. De izquierda a derecha: Gavin Vilarchao, Oliver Collins, Lars Erik Wiik, Saakshar Patel, Caiden Douglas-Jacques, Zayn Zyoud, Tomas Negron, Sam Merlin, Aiden Phipps, Emily Herman, Jose Moncada, Emily Boudreaux, Harley Duarte y Makayla Derival.

Fotografía cortesía de Allan Phipps.

Del aula a problemas reales

La experiencia ha permitido que los jóvenes desarrollen capacidades que van mucho más allá de los conocimientos técnicos.

El mentor y patrocinador del equipo, Allan Phipps, destacó que este tipo de competencias permite a los estudiantes aplicar lo aprendido en el aula para resolver problemas reales, trabajar como un equipo de ingeniería y observar directamente las consecuencias de sus decisiones.

La experiencia también los acerca a áreas como la fabricación avanzada, la industria aeroespacial y las energías renovables.

En ese proceso desarrollan habilidades de comunicación, liderazgo, adaptabilidad y trabajo en equipo, además de conocimientos relacionados con ingeniería y electrónica.

Para Emily Herman, cocapitana del equipo, la experiencia incluso ayudó a definir una posible carrera profesional. El proyecto le permitió descubrir su interés por la ingeniería aeroespacial, mientras adquiría conocimientos de soldadura, telemetría, mercadotecnia y gestión de proyectos.

Una competencia donde también importa la comunidad

El campeonato tiene una particularidad que va más allá de la rivalidad entre equipos. Durante las competencias, los estudiantes suelen colaborar entre sí, compartir conocimientos y ayudar a solucionar problemas, aun cuando después tengan que enfrentarse por el título.

Aiden Phipps, cocapitán del TechGarage y estudiante de un programa relacionado con Florida Atlantic University, considera que esa convivencia es una de las partes más importantes de la experiencia.

El aprendizaje, en este caso, no ocurre únicamente frente a un vehículo solar. También surge cuando los jóvenes trabajan juntos, enfrentan fallas, toman decisiones y ayudan a otros equipos.

4-H suma una nueva dimensión al proyecto

La incorporación del TechGarage a 4-H busca complementar esa formación técnica con experiencias enfocadas en liderazgo, confianza y desarrollo de habilidades para el futuro profesional.

Kenan Bridges, agente de 4-H de la oficina de Extensión de UF/IFAS del condado de Broward, señaló que el proyecto representa una muestra del alcance que puede tener el aprendizaje práctico.

La historia del equipo deja así una enseñanza que rebasa el campeonato: los estudiantes no solo están aprendiendo sobre STEM; están experimentando cómo sería convertirse en ingenieros, técnicos, innovadores y líderes.