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Vie, Jul

Por: Cortesía

Internacional

Realizan primera audiencia en EEUU sobre ovnis después de 50 años; comparten información recabada

Dos altos responsables de la inteligencia de defensa de Estados Unidos debían testificar el martes en el Capitolio sobre lo que el Gobierno sabe de los objetos volantes no identificados (ovnis), en la primera audiencia pública del Congreso relativa a los ovnis en más de 50 años.

La audiencia ante un subcomité de Inteligencia de la Cámara de Representantes de Estados Unidos se produce 11 meses después de la publicación de un informe que documenta más de 140 casos de lo que el Gobierno denomina oficialmente “fenómenos aéreos no identificados”, o FANI, que los pilotos militares de Estados Unidos han declarado haber observado desde 2004.

La palabra “OVNI”, un término más popular que significa objeto volante no identificado y se ha asociado durante mucho tiempo a la noción de nave espacial extraterrestre, no recibió ninguna mención en la presentación de los FANI del pasado junio.

El debate se centra en las posibles implicaciones para la seguridad nacional y la seguridad aérea de Estados Unidos.

Sin embargo, el informe incluía algunos FANI revelados previamente en imágenes de vídeo publicadas por el Pentágono de enigmáticos objetos aéreos que mostraban una velocidad y maniobrabilidad superiores a la tecnología de aviación conocida y carecían de medios visibles de propulsión o superficies de control de vuelo.

Se espera que la audiencia del martes vuelva a examinar las conclusiones de ese informe, una “evaluación preliminar” de nueve páginas recopilada por la Oficina del Director de Inteligencia Nacional y un grupo de trabajo dirigido por la Marina que el Pentágono formó en 2020.

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“El pueblo estadounidense merece una transparencia total”, dijo el presidente del Comité de Inteligencia, Adam Schiff, en una declaración la semana pasada en la que anunciaba las audiencias.

Los analistas de defensa e inteligencia que prepararon la evaluación no ofrecieron conclusiones sobre el origen de ninguno de los 144 avistamientos incluidos en ella, excepto uno atribuido a un gran globo que se desinfla.

El grupo de trabajo de la Armada que estaba detrás del documento fue sustituido en noviembre por una nueva agencia del Departamento de Defensa denominada Grupo de Identificación y Gestión de Objetos Aerotransportados.

Ronald Moultrie, que supervisa el nuevo grupo como subsecretario de Defensa de los Estados Unidos para la inteligencia y la seguridad, es uno de los dos responsables llamados a testificar durante la audiencia del martes. El otro es Scott Bray, subdirector de inteligencia naval.

Ambos debían testificar a puerta cerrada después de la audiencia pública.

Aunque no llegaba a ninguna conclusión, el informe del año pasado decía que los avistamientos de FANI probablemente carecían de una explicación única.

Según el informe, se necesitan más datos y análisis para determinar si representan algún sistema aéreo exótico desarrollado por una entidad secreta del Gobierno estadounidense o comercial, o por una potencia extranjera como China o Rusia.

Los analistas de defensa e inteligencia tampoco han descartado aún un origen extraterrestre para ningún caso de FANI, según dijeron altos cargos estadounidenses a los periodistas antes de la publicación del informe el año pasado, aunque el propio documento evitaba cualquier referencia explícita a tales posibilidades.

No obstante, el informe marcó un punto de inflexión para el Gobierno estadounidense tras décadas dedicadas a desviar, desacreditar y desprestigiar las observaciones de objetos voladores no identificados y “platillos volantes” que se remontan a la década de 1940.

La sesión supondrá la primera audiencia abierta del Congreso sobre el tema desde que la Fuerza Aérea de Estados Unidos puso fin a un programa de OVNI no concluyente con el nombre en clave de Proyecto Libro Azul en 1969

Durante sus 17 años de existencia, el Libro Azul recopiló una lista de 12,618 avistamientos totales de ovnis, 701 de los cuales correspondían a objetos que oficialmente permanecían “no identificados”. Sin embargo, la Fuerza Aérea dijo más tarde que no encontró ningún indicio de amenaza para la seguridad nacional ni pruebas de vehículos extraterrestres.

En 1966, casi una década antes de que llegara a la presidencia, el entonces representante estadounidense Gerald Ford, de Michigan, que era líder republicano de la Cámara de Representantes en ese momento, organizó una audiencia en respuesta a decenas de relatos de testigos sobre extrañas luces brillantes y grandes formas similares a un balón de fútbol a baja altura en los alrededores de Dexter, Michigan, que un oficial de la Fuerza Aérea había explicado, en una definición ya famosa, como “gas de pantano”.