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Mié, Oct

Por: Cortesía

Internacional

La lava se acerca más al mar en La Palma; orografía podría beneficiar los habitantes

El día que La Palma había estado temiendo puede estar más cerca, y es que la lava expulsada por el volcán de la isla está ya a menos distancia de la costa.

La lava cruzó el domingo el pueblo de Todoque, que ya había sido evacuado hace varios días, ubicándose a unos 150 metros hacia el oeste del centro de ese asentamiento, detalló Miguel Ángel Morcuende, director técnico del Plan Especial de Protección Civil y Atención de Emergencias por Riesgo Volcánico de Canarias.

Para la noche del domingo, la lava ya estaba a unos mil 600 metros de la costa, con dirección noroeste, bordeando la montaña de Todoque, pero para este lunes la distancia ya se acortó a entre unos 800 y mil metros.

Y es aquí donde la orografía, es decir, las características del terreno en la isla, puede jugar a favor de sus habitantes. lo que ha hecho pensar a los especialistas que el contacto con el mar quizá no llegue ocurrir.

Sin embargo, Morcuende quiso ser claro con las estimaciones de las autoridades.

“Es probable que llegue, nos quedamos con eso”, dijo.

Morcuende comentó que la colada de lava bajaba con rapidez por el norte del cono eruptivo y que avanzó sobre Todoque se ha dividido en dos “dedos”. Uno de esos dedos se encontró con una pendiente y es previsible que acabe uniéndose al otro, que se que se mueve hacia el sur de la montaña de Todoque.

”La colada está muy frenada”, remarcó el funcionario, al agregar que como medida de precaución, las autoridades ordenaron el confinamiento de cuatro núcleos poblacionales más cercanos al lugar donde, posiblemente, la lava y el mar se encuentren.

Cuando eso ocurra, se liberarán gases tóxicos debido al choque de la lava, que está a más de mil grados centígrados, y el agua del Océano Atlántico, que tiene una temperatura promedio de 20 grados centígrados.

El choque térmico puede llagar a crear nubes de vapor de agua con ácido clorhídrico y pequeñas partículas de vidrio volcánico que pueden provocar irritaciones en la piel, los ojos y el sistema respiratorio, según los científicos.