Estados Unidos está por reanudar la importación de ganado mexicano después de más de un año de restricciones sanitarias. La decisión representa un cambio importante para productores de ambos países y busca aliviar la escasez de ganado que ha impulsado el precio de la carne de res en territorio estadounidense.
La reapertura llega luego de meses de presión por parte de la industria ganadera y en un contexto donde las autoridades estadounidenses consideran que la propagación del gusano barrenador del Nuevo Mundo se mantiene bajo control.
Estados Unidos prepara la reapertura del comercio de ganado con México
El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) prevé autorizar en las próximas semanas el ingreso de ganado mexicano a través del puerto fronterizo de Douglas, Arizona. Posteriormente, otros puntos de cruce ubicados en Nuevo México retomarán sus operaciones de manera gradual.
La información fue difundida por The Wall Street Journal, que cita declaraciones de la secretaria de Agricultura, Brooke Rollins. Hasta ahora, el USDA no ha emitido un posicionamiento oficial adicional.
La medida pondría fin a una suspensión que comenzó a finales de 2024, cuando se detectó la presencia del gusano barrenador del Nuevo Mundo, un parásito capaz de provocar graves daños al ganado si no recibe tratamiento oportuno.
La escasez de ganado elevó el precio de la carne en Estados Unidos
La decisión también responde a un problema económico. Durante los últimos meses, Estados Unidos ha enfrentado un inventario de ganado históricamente bajo, situación que ha incrementado el costo de la carne de res para consumidores y empresas procesadoras.
La administración del presidente Donald Trump ha impulsado distintas medidas para contener la inflación de los alimentos, entre ellas aumentar las importaciones de carne procedente de Argentina y Brasil. Sin embargo, los precios de la carne molida continuaron alcanzando niveles récord.
Antes del cierre fronterizo, el intercambio comercial entre México y Estados Unidos representaba alrededor de un millón de cabezas de ganado al año, por lo que la reapertura podría ayudar a equilibrar la oferta disponible y reducir la presión sobre los precios.
El control del gusano barrenador abrió la puerta al regreso del comercio
Uno de los factores que permitió avanzar hacia la reapertura fue el comportamiento reciente de la enfermedad. Aunque a principios de junio se detectó un caso de mosca barrenadora en Texas, las autoridades estadounidenses consideran que la propagación ha permanecido limitada.
De acuerdo con datos del USDA, se han registrado 42 casos de gusano barrenador en Estados Unidos, de los cuales todos, excepto uno, corresponden a Texas. Además, únicamente diez permanecen activos.
Este panorama llevó a diversos representantes del sector ganadero a solicitar nuevamente la apertura de la frontera, al considerar que el cierre afectó tanto a los productores mexicanos, que recibieron menores ingresos por su ganado, como a los corrales de engorda y plantas procesadoras estadounidenses, que enfrentaron mayores costos para abastecerse.
La eventual reanudación del comercio representa un paso relevante para normalizar el intercambio agropecuario entre ambos países y podría tener efectos positivos tanto para la cadena de suministro como para el mercado de la carne en Norteamérica.
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