El desalojo de María del Carmen Abascal, una mujer de 87 años conocida como Maricarmen, terminó convirtiéndose en el detonante de una nueva movilización por la vivienda en Madrid. Después de una multitudinaria marcha el sábado 26 de septiembre, cientos de personas decidieron pasar la noche en tiendas de campaña en la Puerta del Sol.
La protesta continuó el domingo y sus organizadores anunciaron que mantendrán la acampada mientras esperan nuevas medidas del Gobierno español sobre alquileres y desalojos. El caso ha colocado nuevamente la crisis habitacional en el centro del debate público.
La crisis de vivienda en España llevó la protesta hasta Puerta del Sol
La movilización comenzó después del desalojo ejecutado el 23 de septiembre contra Maricarmen, quien vivía desde 1956 en un departamento del distrito madrileño de Retiro. El lanzamiento fue el cuarto intento y se realizó pese a la oposición de organizaciones de inquilinos y a una petición para suspenderlo.
La mujer fue trasladada en ambulancia después de abandonar la vivienda. Su caso rápidamente adquirió una dimensión nacional y se convirtió en uno de los símbolos recientes del conflicto por el acceso a la vivienda en España.
De una marcha a una noche de acampada
Decenas de miles de personas participaron el sábado en una manifestación por la vivienda en Madrid. Al terminar la marcha, una parte de los participantes regresó a la Puerta del Sol y comenzó a instalar tiendas de campaña.
Para el domingo, cientos de personas permanecían en la plaza, convocadas por el Sindicato de Inquilinas e Inquilinos de Madrid. EFE informó que la organización condicionó la continuidad de la protesta a la aprobación de nuevas medidas para enfrentar los desalojos y dar mayor estabilidad a los contratos de alquiler.
La escena también recordó el movimiento del 15-M, que tuvo en la Puerta del Sol uno de sus principales puntos de concentración en 2011. La comparación apareció nuevamente en la cobertura de las protestas actuales, aunque la movilización de 2026 tiene como eje específico la emergencia habitacional.
¿Por qué desalojaron a Maricarmen?
María del Carmen Abascal llevaba más de siete décadas en el mismo inmueble. El contrato había sido firmado originalmente por su padre en 1956 y posteriormente pasó a ella.
El edificio cambió de propietario y, según las informaciones difundidas sobre el caso, la disputa se centró en el precio del alquiler. Euronews reportó que la empresa Urbagestión terminó ejecutando el cuarto intento de desahucio el 23 de septiembre.
El caso generó especial atención por la edad de la inquilina y por el tiempo que había permanecido en la vivienda. Las imágenes de su salida en camilla y posterior traslado al hospital amplificaron la repercusión pública del desalojo.
Los manifestantes reclaman cambios en los alquileres
El Sindicato de Inquilinas ha utilizado el nombre de “decreto Maricarmen” para referirse al paquete de medidas que reclama al Gobierno.
Entre sus principales demandas están los contratos de alquiler indefinidos, la suspensión de desalojos cuando no exista una alternativa habitacional y acciones contra contratos considerados fraudulentos. También se ha planteado la congelación de los precios de los alquileres.
La protesta ocurre mientras el Gobierno español mantiene abierta la discusión sobre nuevas medidas de vivienda. Pedro Sánchez afirmó que el Ejecutivo trabajaba para llevar adelante un decreto relacionado con esta problemática y pidió respaldo parlamentario para su aprobación.
El problema va más allá de un solo desalojo
El caso de Maricarmen se convirtió en el rostro de un conflicto más amplio. El Banco de España ha señalado que el crecimiento de la demanda de vivienda no ha estado acompañado por una expansión suficiente del suelo listo para construir ni por una aceleración de los procesos urbanísticos.
El Gobierno, por su parte, aprobó en abril el Plan Estatal de Vivienda 2026-2030, que contempla una inversión de 7 mil millones de euros durante cinco años para ampliar el parque público, rehabilitar viviendas y desarrollar medidas de protección.
Además, desde febrero se mantiene hasta el 31 de diciembre de 2026 la suspensión de determinados desahucios de hogares vulnerables sin alternativa habitacional, bajo las condiciones establecidas por el llamado escudo social.
La atención está puesta en la reunión del Gobierno
La acampada de Puerta del Sol mantiene la presión sobre las autoridades mientras se acerca la reunión del Consejo de Ministros prevista para el martes 29 de septiembre.
Los manifestantes esperan que las medidas anunciadas incorporen algunas de sus demandas. Mientras tanto, la imagen de cientos de personas durmiendo en tiendas de campaña en una de las plazas más emblemáticas de Madrid refleja cómo un caso individual terminó convirtiéndose en el punto de encuentro de una protesta mucho más amplia por el acceso a la vivienda.












