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Sáb, Jun

Así se vio el eclipse solar que formó el “anillo de fuego”

Por: Cortesía

Internacional

Los tres astros se alinearon cuando la Luna estaba cerca de su apogeo, lo más lejos posible del planeta mientras transcurre su órbita elíptica.

Este jueves, el Sol, la Luna y la Tierra se alinearon, formando el “anillo de fuego”, o un eclipse solar anular que fue visto en algunas partes de Canadá, Groenlandia y el noreste de Rusia.

En otros lugares del planeta, especialmente desde América del Norte, el fenómeno fue visto como un eclipse solar parcial.

El espectáculo del inusual eclipse solar anular al amanecer fue el primero de dos eclipses polares que se producirán este año y que creó el llamado “anillo de fuego”.

Usualmente, un eclipse solar se realiza cuando la Luna se sitúa entre el Sol y la Tierra, lo que bloquea la luz solar y proyecta la sombra lunar sobre la superficie terrestre. En algunos casos, cuando la distancia entre la Tierra y la Luna es la adecuada, el satélite terrestre cubre totalmente la circunferencia de nuestra estrella, provocando un eclipse solar total.

Sin embargo, en el caso del eclipse de este jueves, la Luna mantuvo en un momento de su órbita que la mantiene más alejada de lo normal de la Tierra, lo que hizo que el satélite no cubriera totalmente la superficie solar y se produjera el llamado espectáculo del “anillo de fuego”.

Alrededor de la silueta de la Luna, en lugares como zonas del Ártico canadiense, se observó el borde exterior del Sol, por lo que es denominado eclipse solar anular, un inusual espectáculo que la última vez que fue visible desde Canadá fue en 1994.

Además, en el caso ese eclipse, el evento se produjo al amanecer, lo que todavía es más infrecuente. En Iqaluit, la capital del territorio canadiense de Nunavut, en el Ártico, el eclipse inició a las 5:06 hora local (9:06 GMT) y alcanzó su máximo esplendor a las 6:06 (10:06 GMT).

Este jueves, la salida del Sol en Iqaluit fue a las 2:18 de la mañana (6:18 GMT), por lo que los habitantes de la ciudad ártica no tuvieron problemas para observar el eclipse en la madrugada.

Iqaluit fue la población canadiense donde mejor se pudo presenciar este eclipse ya que desde ese punto, la Luna cubrió el 89 por ciento de la superficie solar, según datos proporcionados por la Agencia Espacial Canadiense, lo que permitió observar el espectacular “anillo de fuego”.

En Toronto, la mayor ciudad de Canadá y situada a dos mil 330 kilómetros al suroeste de Iqaluit, el eclipse se inició justo antes del amanecer, por lo que el inicio del fenómeno no fue visible, y alcanzó su punto máximo cinco minutos después de la salida del Sol, a las 5:40 hora local (9:40 GMT).

Un eclipse solar se produce cuando la Luna se sitúa entre el Sol y la Tierra, lo que bloquea la luz solar y proyecta la sombra lunar sobre la superficie terrestre. Foto: Sebastiao Moreira, EFE.

Desde Toronto la Luna cubrió el 80 por ciento de la superficie solar y el eclipse sólo permitió ver una pequeña parte inferior del Sol, lo que creó una imagen similar a unos cuernos o una sonrisa.

La trayectoria del eclipse inició en la zona meridional de la provincia de Ontario (Canadá) y continuó hacía el noreste en dirección a Iqaluit, tocó el extremo noroeste de la isla de Groenlandia, atravezó el Océano Ártico y continuó desde ahí hacia el extremo oriental de Siberia ya convertido en un eclipse de atardecer.

En partes de Europa, el eclipse se vio parcialmente hacia el mediodía.

En grandes ciudades canadienses como Toronto u Ottawa, donde el eclipse también cubrió el 80 por ciento del Sol, el principal problema para observar el eclipse fueron las condiciones meteorológicas y haber encontrado un lugar sin obstáculos que permitiera observar el horizonte por donde salió el astro rey.

Pero en lugares como Iqaluit, donde los edificios son bajos y no hay obstáculos naturales como montañas que bloqueen la vista del horizonte, la imagen fue espectacular.

Como en todos los eclipses, los expertos advirtieron que mirar directamente a la conjunción de cuerpos celestes durante el proceso de alineamiento es peligroso porque los rayos solares pueden dañar la visión. Y las gafas de sol no son seguras porque incluso las más oscuras dejan pasar miles de veces la luz considerada recomendable.

La mejor forma de disfrutar este tipo de eclipse, si no se tiene un filtro solar o un visor de eclipses certificados, es hacer pasar la luz solar sobre un pequeño agujero y proyectarla sobre una superficie blanca.

 

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