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UNAM detecta 22 trampas con celulares y lentes con cámara durante examen en CDMX

La UNAM detectó 22 intentos de trampa durante un examen presencial en CDMX, entre ellos casos de aspirantes que utilizaron celulares, lentes con cámara y otros dispositivos para intentar copiar o grabar la prueba. El hallazgo ocurre mientras la universidad evalúa cambios en su proceso de admisión.

El rector Leonardo Lomelí Vanegas reconoció que la institución subestimó el negocio que existe alrededor de las trampas en los exámenes y adelantó que se analiza la posibilidad de regresar a una aplicación completamente presencial de las pruebas de ingreso.

UNAM detecta trampas con celulares y lentes con cámara durante examen

Los intentos fueron identificados durante el tercer y último día de aplicación del examen de control presencial en el Palacio de los Deportes, en Ciudad de México.

La prueba tenía como objetivo validar los resultados obtenidos previamente por aspirantes que realizaron en línea el examen de ingreso a licenciatura. En ese proceso, la universidad detectó diversas irregularidades que fueron desde el uso de teléfonos hasta intentos de extraer información de la evaluación.

Lentes con cámara y celulares, entre las irregularidades

De acuerdo con lo informado por Lomelí, algunas de las conductas detectadas incluyeron el uso de teléfonos celulares en los baños, modificaciones de nombres u otros datos en comprobantes de cita e intentos por copiar.

También fueron identificados aspirantes que llevaban lentes equipados con cámara, así como personas que presuntamente intentaron grabar el examen.

El dato de los 22 casos llamó especialmente la atención porque muestra que los mecanismos utilizados para vulnerar una prueba ya no se limitan a métodos tradicionales de copia. La incorporación de dispositivos tecnológicos agrega nuevos retos para las instituciones encargadas de aplicar este tipo de evaluaciones.

La UNAM analiza volver al examen presencial

A partir de las incidencias, la universidad analiza si debe modificar nuevamente la forma en que aplica sus pruebas de ingreso.

Lomelí señaló que la UNAM esperará las recomendaciones de la Comisión Técnica encargada de revisar el procedimiento antes de tomar una decisión definitiva. Sin embargo, reconoció que la experiencia reciente abrió la posibilidad de regresar por completo a las evaluaciones presenciales.

El cambio tendría impacto directo en miles de aspirantes, particularmente porque la modalidad en línea había permitido ampliar las posibilidades de aplicación del examen y facilitar el acceso a quienes buscan ingresar a alguna de las licenciaturas de la institución.

El problema va más allá de un examen

El rector reconoció que la universidad subestimó la dimensión del negocio relacionado con las trampas en los exámenes de admisión. El señalamiento pone sobre la mesa un problema que involucra no solamente a quienes intentan copiar, sino también a las redes y mecanismos que pueden facilitar estas prácticas.

Para los aspirantes, la revisión del proceso representa una cuestión especialmente sensible: cualquier modificación en la modalidad del examen puede cambiar la manera en que deberán prepararse y presentar la evaluación.

Por ahora, la UNAM deberá esperar las recomendaciones técnicas antes de definir si las siguientes pruebas de ingreso volverán a realizarse completamente de forma presencial.

Lomelí también respondió al llamado de austeridad de Sheinbaum

El tema de los exámenes surgió en un contexto más amplio de discusión sobre el funcionamiento y presupuesto de la universidad.

Luego de que la presidenta Claudia Sheinbaum pidió a la UNAM realizar un ejercicio de austeridad que permita abrir más espacios para estudiantes, Lomelí aseguró que la institución ya ha realizado esfuerzos importantes para reducir gastos durante los últimos años.

El rector agregó que la universidad lleva más de ocho años sin un crecimiento real de su presupuesto, un elemento que forma parte de la discusión sobre su capacidad para atender la demanda de estudiantes que buscan un lugar en la educación superior.

Mientras la UNAM define qué cambios aplicará a sus procesos de admisión, el episodio de los 22 intentos de trampa vuelve a colocar en el centro del debate la seguridad de los exámenes y las herramientas necesarias para garantizar que los resultados correspondan realmente al desempeño de cada aspirante.