La investigación por la muerte de Richard, un joven de 28 años que estaba internado en un centro de rehabilitación de la Patrulla Espiritual en Tijuana, dio un giro este fin de semana: dos hombres fueron detenidos por su probable participación en el homicidio.
Mario Antonio “N” y Anthony “N” fueron ubicados por agentes de investigación el sábado 29 de agosto, después de que un juez de control de Baja California emitiera órdenes de aprehensión en su contra. Ambos quedaron a disposición de la autoridad judicial, que deberá determinar su situación jurídica.
Detienen a dos hombres por el homicidio en un centro de rehabilitación
La Fiscalía General del Estado de Baja California informó sobre la ejecución de dos órdenes de aprehensión por el delito de homicidio calificado con ventaja relacionado con la muerte del joven.
De acuerdo con la investigación, Richard fue golpeado el viernes 21 de agosto. Las lesiones eran visibles en distintas partes del cuerpo, entre ellas el tórax, las piernas, la barbilla y la frente.
El caso tomó especial relevancia por las características del lugar donde ocurrió. El joven se encontraba internado en el Centro de Rehabilitación Jireh, de la llamada Patrulla Espiritual, ubicado en la calle Melchor Ocampo, en el poblado Ejido Matamoros, Tijuana.
La necropsia reveló cómo murió Richard
Uno de los elementos centrales de la investigación fue el resultado de la necropsia practicada por el Servicio Médico Forense.
El Semefo estableció que la causa de muerte fue asfixia mecánica por sofocación, es decir, una obstrucción física que impidió que el aire llegara adecuadamente a los pulmones.
Las autoridades deberán determinar ahora qué ocurrió dentro del inmueble y cuál fue la participación concreta de las personas detenidas.
Por ello, aunque existen órdenes de aprehensión y ambos hombres fueron asegurados, su responsabilidad penal todavía debe ser determinada por un juez.
¿Qué ocurrió después de la muerte del joven?
Tras el fallecimiento de Richard, inicialmente no hubo personas detenidas. La investigación continuó hasta que elementos de la Agencia Estatal de Investigación y de la Unidad de Investigación de Delitos Contra las Personas y su Libertad lograron localizar a los dos sospechosos.
La detención ocurrió alrededor del mediodía del 29 de agosto, seis días después de que se reportara la agresión que terminó con la vida del joven.
El caso quedó así en manos de la autoridad judicial, que deberá revisar los datos de prueba presentados por la Fiscalía y determinar si existen elementos suficientes para continuar el proceso penal.
La Patrulla Espiritual, nuevamente bajo cuestionamientos
La investigación también pone nuevamente bajo los reflectores a la Patrulla Espiritual, organización que ha ganado notoriedad en redes sociales por videos de operativos en los que sus integrantes trasladan a personas con problemas de adicción hacia centros de rehabilitación.
Su fundador, Jesús Ignacio Osuna Torres, conocido como “El Chiquilín”, aparece en contenidos difundidos en redes sociales durante estos operativos.
La organización cuenta con seguidores que respaldan su intervención contra las adicciones. Sin embargo, activistas y defensores de derechos humanos han cuestionado los métodos utilizados, particularmente cuando involucran traslados contra la voluntad de las personas y la difusión pública de imágenes de quienes son intervenidos.
El homicidio ocurrido en el Centro Jireh vuelve a poner bajo escrutinio las condiciones en las que operan este tipo de establecimientos y la responsabilidad que deben asumir quienes están a cargo de personas internadas.
Por ahora, la investigación penal continúa y serán las autoridades judiciales las que determinen la responsabilidad de los dos hombres detenidos.












