En México, casarse ya no ocurre a la misma edad que hace una década. Los nuevos datos sobre matrimonios en México muestran que las personas llegan al matrimonio más tarde y que existen diferencias importantes entre las entidades federativas.
En 2025 se registraron 491 mil 640 matrimonios, mientras que la edad promedio para contraer matrimonio aumentó 4.1 años entre 2016 y 2025, tanto en mujeres como en hombres. Entre los datos que más llaman la atención está la posición de la Ciudad de México, que registró la tasa más baja del país.
Matrimonios en México: la edad para casarse sigue aumentando
De acuerdo con la Estadística de Matrimonios (EMAT) 2025 del INEGI, la edad promedio al contraer matrimonio pasó de 28.4 a 32.5 años entre las mujeres y de 31.3 a 35.4 años entre los hombres durante la última década.
En ambos casos, el incremento fue de 4.1 años. El dato forma parte de una estadística que permite observar cómo han cambiado las características de las parejas que formalizan legalmente su unión.
Durante 2025 se registraron 491 mil 640 matrimonios, 1.0 por ciento más que los contabilizados en 2024.
La tasa nacional se mantiene en 5.4 matrimonios
La tasa nacional fue de 5.4 matrimonios por cada mil habitantes de 18 años y más, prácticamente sin cambios respecto al año anterior.
La serie histórica muestra una caída importante durante 2020, cuando el indicador llegó a 3.8. Posteriormente comenzó una recuperación: pasó a 5.1 en 2021 y alcanzó 5.7 en 2022. En 2023 se ubicó en 5.6 y posteriormente descendió a 5.4 en 2024 y 2025.
El INEGI obtiene estos registros a partir de la información que las Oficialías del Registro Civil proporcionan mensualmente, principalmente mediante archivos digitales.
Ciudad de México se ubica en el extremo inferior
La diferencia entre entidades es uno de los aspectos más llamativos de las cifras.
Quintana Roo registró la tasa más alta, con 8.6 matrimonios por cada mil habitantes de 18 años y más. Le siguieron Campeche y Sinaloa, con 7.0 cada una.
En el otro extremo apareció Ciudad de México, con una tasa de 3.0, seguida por Tlaxcala, con 3.3, y Guerrero, con 3.6.
Los datos muestran así una diferencia considerable entre los estados con mayor y menor registro relativo de matrimonios.
El grupo de 25 a 29 años concentra más matrimonios
Aunque la edad promedio nacional se ha desplazado hacia edades mayores, el grupo de 25 a 29 años concentró el mayor porcentaje de matrimonios registrados.
En las mujeres representó 12.6 por ciento de los casos y en los hombres 11.8 por ciento.
Los porcentajes más bajos se encontraron entre las mujeres de 15 a 19 años y de 45 a 49 años, con 2.5 por ciento en cada grupo. En los hombres, el grupo de 15 a 19 años registró 1.0 por ciento.
El reporte también identificó dos matrimonios en los que una de las personas contrayentes era menor de edad. Uno ocurrió en Oaxaca y otro en Quintana Roo. La persona más joven tenía 17 años.
Matrimonios entre personas del mismo sexo también forman parte del registro
En 2025 se contabilizaron 6 mil 481 matrimonios entre personas del mismo sexo en 31 entidades federativas.
De ese total, 3 mil 978 correspondieron a parejas de mujeres y 2 mil 503 a parejas de hombres.
La edad promedio al momento de casarse fue de 34.9 años entre las mujeres y de 37.3 años entre los hombres.
Estas cifras forman parte de la misma estadística con la que el INEGI describe las características de las personas que contrajeron matrimonio durante el año.
Más de la mitad se casó con alguien del mismo nivel educativo
La escolaridad también aparece entre las variables analizadas.
El 81.1 por ciento de las personas contrayentes tenía al menos estudios de secundaria o equivalente, mientras que 9.0 por ciento contaba como máximo con primaria.
Además, 53.4 por ciento contrajo matrimonio con una persona que tenía el mismo nivel educativo.
Entre los niveles registrados destacaron el profesional, con 37.9 por ciento; preparatoria o equivalente, con 29.3 por ciento, y secundaria o equivalente, con 23.4 por ciento.
La diferencia laboral entre mujeres y hombres supera los 36 puntos
Otro de los datos relevantes aparece al revisar la condición de actividad económica.
El 58.3 por ciento de las mujeres declaró tener trabajo al momento de casarse, frente a 94.4 por ciento de los hombres. La diferencia fue de 36.1 puntos porcentuales.
Entre las personas que sí trabajaban, la principal posición fue la de empleada o empleado, con 77.8 por ciento entre las mujeres y 70.0 por ciento entre los hombres.
El trabajo por cuenta propia ocupó el segundo lugar, con 14.7 por ciento entre las mujeres y 13.6 por ciento entre los hombres.
Entre quienes no participaban en el mercado laboral también hubo diferencias: 93.4 por ciento de las mujeres declaró dedicarse a los quehaceres del hogar, mientras que 77.6 por ciento de los hombres señaló ser jubilado o pensionado.
Las cifras muestran el cambio, pero no explican sus causas
Los resultados permiten identificar con claridad cómo ha cambiado el matrimonio en México, pero no establecen por qué las personas se casan a mayor edad o por qué existen diferencias tan amplias entre las entidades.
El propio reporte estadístico presenta los registros y sus características, por lo que atribuir estos cambios a factores económicos, culturales o sociales requeriría un análisis adicional.
Lo que sí muestran los datos es una transformación sostenida durante la última década: la edad promedio para casarse aumentó, la tasa nacional permanece por debajo de los niveles registrados antes de 2020 y las diferencias entre estados siguen siendo marcadas.












