Decenas de voces se unieron en Guadalajara para cantar por quienes siguen sin regresar a casa. Madres buscadoras y familiares de personas desaparecidas encontraron en la música una manera de expresar un dolor que, para muchos, no termina.
El coro Inolvidable se convirtió en un espacio de acompañamiento para mujeres y hombres que comparten una misma ausencia. En el marco del Día Internacional de las Víctimas de Desaparición Forzada, sus integrantes llevaron sus voces a las actividades realizadas para exigir justicia y mantener presentes a sus seres queridos.
El coro Inolvidable, una voz colectiva frente a la desaparición
En Jalisco, integrantes de colectivos de búsqueda encontraron en el canto una forma distinta de enfrentar la ausencia. La música funciona como un espacio para compartir el dolor, acompañarse y hacer visible una realidad que afecta a miles de familias en México.
El coro Inolvidable fue creado hace poco más de un año y reúne principalmente a personas que han vivido de cerca la desaparición de un familiar.
Yolanda Pérez, quien busca a su hijo Daniel Videla desde 2023, explicó que integrarse al grupo le permitió sentirse acompañada por otras mujeres que atraviesan una experiencia similar.
Para ella, cantar representa una manera de exteriorizar sentimientos que muchas veces resultan difíciles de expresar.
“Es una forma de sacar nuestro dolor cantando”, compartió. También destacó que, aunque cada integrante tiene una historia distinta, el grupo se ha convertido en una sola voz que reclama por las personas desaparecidas.
La música como refugio y acompañamiento
Las historias dentro del coro están marcadas por años de búsqueda, incertidumbre y duelo. Sin embargo, entre ensayos y presentaciones, sus integrantes también han construido una red de apoyo.
Teresa Sánchez, quien logró recuperar los restos de su hijo después de tres años de búsqueda, señaló que el canto se ha convertido en una forma de terapia y de acompañamiento emocional.
Para las participantes, la actividad artística no elimina la ausencia ni las consecuencias de lo vivido, pero les permite compartir un espacio con personas que comprenden el dolor desde una experiencia cercana.
La facilitadora artística Miriam Rodríguez explicó que el proyecto busca fortalecer la empatía y la comunidad entre quienes participan.
Dentro del grupo, algunas mujeres se llaman entre sí “hermanas de dolor”, una expresión que refleja el vínculo creado a partir de historias similares y la necesidad de no enfrentar la búsqueda en soledad.
Canciones que hablan de quienes faltan
El repertorio del coro incluye canciones populares y religiosas, pero también composiciones creadas por las propias integrantes.
Las letras hablan de la ausencia, la esperanza y las dificultades que enfrentan las familias durante la búsqueda de sus seres queridos. También se refieren a la exigencia de justicia y al deseo de encontrar respuestas.
Así, la música adquiere un significado que va más allá de una presentación artística.
Cada canción se convierte en una forma de mantener presentes a las personas desaparecidas y de compartir historias que muchas veces quedan fuera de la conversación cotidiana.
El coro se ha presentado en espacios relacionados con los derechos humanos y la búsqueda de personas desaparecidas. Para sus integrantes, cantar también representa una manera de visibilizar su lucha fuera de las marchas y de las actividades tradicionales de protesta.
El arte, explican quienes acompañan el proyecto, puede funcionar como una herramienta para denunciar, sensibilizar y generar empatía.
Una crisis que sigue marcando a miles de familias
La historia del coro Inolvidable ocurre en medio de una crisis de desapariciones que continúa afectando a miles de familias en el país.
De acuerdo con los datos citados del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas, más de 132 mil personas permanecían desaparecidas o no localizadas en México.
El Estado de México concentraba el mayor número de casos, seguido por Tamaulipas y Jalisco, una de las entidades donde los colectivos de búsqueda han tenido una presencia constante.
Detrás de las cifras hay familias que continúan buscando respuestas. Para algunas de ellas, el canto se ha convertido en una manera de resistir, acompañarse y hacer que sus voces lleguen más lejos.
En Guadalajara, esas voces volvieron a reunirse. No para olvidar la ausencia, sino precisamente para lo contrario: para recordar a quienes faltan y dejar claro que la búsqueda continúa.
Noticias que podrían interesarte:
- Tráiler impacta la parroquia de San José en Tlaxcala; INAH evalúa los daños
- Tlaxcala prepara resoluciones sobre 22 jueces evaluados; habrá medidas si detectan fallas
- Carlos Augusto acelera el paso en Tlaxcala de cara al proceso de Morena
- Policía interviene en reunión que alteraba el orden público en Ixtulco, Tlaxcala












