La exportación de ganado desde Chihuahua hacia Estados Unidos tiene nueva fecha de arranque. El próximo 24 de septiembre se reanudarán los envíos desde la estación cuarentenaria de San Jerónimo, rumbo a Santa Teresa, Nuevo México, con un esquema gradual para recuperar el flujo de animales.
Durante la primera semana se contempla el traslado de unas 800 cabezas de ganado y, conforme avance el proceso, la cifra aumentará hasta llegar a mil 500 animales diarios a partir de la cuarta semana.
Exportación de ganado de Chihuahua retoma actividades el 24 de septiembre
La reapertura llega después de una serie de adecuaciones en las instalaciones de preinspección e inspección. El objetivo es cumplir con los requerimientos sanitarios establecidos para reducir el riesgo de propagación del gusano barrenador del ganado (GBG) y facilitar las revisiones antes del cruce hacia territorio estadounidense.
En las modificaciones participaron el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), productores pecuarios y el Gobierno de Chihuahua, en coordinación con las autoridades sanitarias de Estados Unidos.
El envío aumentará de forma gradual
El esquema contempla comenzar con aproximadamente 800 cabezas durante la primera semana. Posteriormente, el volumen se incrementará de manera paulatina hasta alcanzar mil 500 animales diarios a partir de la cuarta semana de operaciones.
La estrategia busca recuperar la actividad comercial sin dejar de lado los controles sanitarios que forman parte del proceso de exportación de ganado en pie.
Perros detectores se incorporan a las inspecciones
Uno de los principales cambios está relacionado con la incorporación de caninos especializados en la detección del gusano barrenador.
Para facilitar su trabajo se modificaron las líneas de preinspección y se construyeron dos áreas destinadas al resguardo y descanso de los perros y sus manejadores.
Las adecuaciones también fueron replicadas en las zonas utilizadas por el Servicio de Inspección de Sanidad Animal y Vegetal de Estados Unidos (APHIS), que participa en la revisión del ganado.
Nuevos lectores permitirán reforzar la trazabilidad
Otro de los cambios corresponde a la transición hacia el uso de aretes electrónicos del Sistema Nacional de Identificación Individual del Ganado (SINIIGA).
En las dos líneas de inspección de APHIS se instalaron lectores de radiofrecuencia capaces de identificar electrónicamente a los animales durante el proceso.
Esta infraestructura permitirá fortalecer la trazabilidad del ganado destinado a exportación y facilitar el seguimiento de cada ejemplar dentro de los controles sanitarios.
También modificaron el tratamiento contra parásitos
Las autoridades realizaron además cambios en el producto utilizado en los baños garrapaticidas, con la intención de garantizar que el tratamiento cumpla con la eficacia requerida por el USDA.
A esto se sumó la instalación de ventiladores en puntos estratégicos de las áreas de inspección de APHIS. La medida busca facilitar que los perros detectores puedan identificar olores durante las revisiones.
Las acciones forman parte de los protocolos sanitarios que México y Estados Unidos han establecido para mantener las exportaciones de ganado bajo controles reforzados.
Puerto Palomas también se prepara para reabrir
Los trabajos no se limitaron a San Jerónimo. Las mismas adecuaciones fueron realizadas en la estación cuarentenaria de Puerto Palomas, Chihuahua, ante la próxima reapertura de ese punto para la exportación ganadera.
La reactivación de San Jerónimo representa otro paso en la recuperación de las rutas de exportación de ganado mexicano hacia Estados Unidos, después de que el gusano barrenador obligara a reforzar los protocolos sanitarios y de inspección.
El antecedente más reciente muestra que el esquema de reapertura se ha planteado de manera gradual: en agosto, las exportaciones desde Agua Prieta, Sonora, comenzaron con poco más de 700 cabezas y se estableció un aumento progresivo hasta mil 500 animales diarios.












