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Fuerzas federales toman el control de la seguridad en Juchitán tras detener al alcalde

Fuerzas estatales y federales tomaron el control de la seguridad en Juchitán, Oaxaca, luego de la detención del alcalde Miguel “N” y en medio de una crisis institucional que llevó al Congreso local a desaparecer los poderes del Ayuntamiento.

El operativo incluyó una revisión extraordinaria de la comandancia municipal y el retiro preventivo del armamento de los policías locales. Más de 250 elementos estatales y de la Fuerza de Acción Estratégica Binnizá fueron desplegados en coordinación con corporaciones federales.

Así cambió la seguridad en Juchitán tras la detención del alcalde

La intervención de la Policía Municipal ocurrió el viernes 25 de septiembre, dos días después de que Miguel “N”, entonces presidente municipal de Juchitán de Zaragoza, fuera detenido junto con otras personas investigadas por autoridades estatales y federales.

La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana de Oaxaca informó que realizó una revista extraordinaria y resguardo preventivo del armamento municipal. En total fueron retiradas 28 armas largas, 27 armas cortas y 2 mil 29 cartuchos útiles de distintos calibres.

Más de 250 elementos fueron desplegados

Desde el jueves 24 de septiembre, el Gobierno de Oaxaca había anunciado un operativo con más de 250 elementos de la Policía Estatal y de la Fuerza de Acción Estratégica Binnizá.

Las labores se realizan con participación de corporaciones federales, entre ellas la Defensa, Marina, Guardia Nacional y la Fiscalía General del Estado de Oaxaca. El despliegue contempla patrullajes, puestos de control y vigilancia preventiva en el municipio.

La movilización también provocó el cierre de la carretera federal a la altura de la comandancia, de acuerdo con los reportes publicados el 25 de septiembre.

El municipio quedó bajo una nueva conducción política

La situación de seguridad se desarrolló paralelamente a una crisis institucional en el Ayuntamiento.

El gobernador Salomón Jara solicitó al Congreso de Oaxaca desaparecer los poderes municipales, con el argumento de garantizar la gobernabilidad y la seguridad de la población. El Congreso local aprobó posteriormente la medida con 35 votos a favor y ninguno en contra.

Tras esa decisión, Jara designó a Francisco Vásquez Jiménez como comisionado municipal temporal para encargarse de la administración de Juchitán.

De esta manera, el cambio no quedó limitado al ámbito policial: también modificó temporalmente la conducción administrativa del municipio.

¿Qué pasó con el alcalde Miguel “N”?

Miguel “N” fue detenido el 23 de septiembre. Posteriormente, un juez de Oaxaca le impuso prisión preventiva oficiosa durante el proceso por señalamientos relacionados con extorsión agravada y delitos contra la seguridad del Estado.

La investigación también alcanzó a John Keny “N”, excomisionado de la Policía Municipal, quien fue aprehendido y señalado por la Fiscalía por su probable responsabilidad en delitos contra la investigación y seguridad del Estado.

Las autoridades han relacionado la investigación con presuntos vínculos entre funcionarios municipales y grupos delictivos, aunque esos señalamientos forman parte de las investigaciones y procesos judiciales correspondientes.

Sheinbaum aclaró otro punto de la investigación

La presidenta Claudia Sheinbaum señaló que la investigación contra Miguel “N” llevaba tiempo en curso y que estaba relacionada con denuncias sobre posibles vínculos entre funcionarios municipales y la delincuencia organizada.

También precisó que la detención del alcalde no estaba directamente relacionada con el ataque contra la vivienda de la diseñadora Elvis Guerra, ocurrido después de que, según la información difundida por autoridades, se negara a pagar una cantidad exigida por extorsionadores.

La aclaración buscó separar ambos casos pese a que ocurrieron con pocos días de diferencia.

Juchitán mantiene presencia estatal y federal

Con la Policía Municipal intervenida y el armamento bajo resguardo estatal, la seguridad quedó temporalmente en manos de las corporaciones estatales y federales.

El Gobierno de Oaxaca sostiene que no existe un vacío de autoridad y que mantendrá el despliegue operativo en el municipio. La intervención policial se suma así a la desaparición de poderes del Ayuntamiento y al nombramiento de un comisionado temporal, mientras continúan los procesos derivados de la detención del exalcalde.