La condena de 66 años de prisión contra un hombre que intentó hacer pasar el asesinato de su pareja como un suicidio ha vuelto a poner sobre la mesa la gravedad de la violencia feminicida en México. El caso ocurrió en Chalco, Estado de México, y culminó con una sentencia ejemplar tras más de un año de investigaciones.
Lo que inicialmente fue presentado como un supuesto suicidio terminó revelando una historia completamente distinta. Las pruebas periciales desmintieron la versión del agresor y permitieron reconstruir los hechos que llevaron a la muerte de la víctima.
Sentencian a 66 años de prisión por feminicidio en Chalco
Un juez determinó imponer una condena de 66 años de prisión a Gustavo Terrazas Baldovinos, luego de acreditarse su responsabilidad en el feminicidio de su pareja sentimental ocurrido en el municipio de Chalco.
Además de la pena privativa de libertad, el sentenciado perdió sus derechos civiles y políticos como parte de las consecuencias jurídicas derivadas de la resolución.
La decisión judicial se produjo después de que el Ministerio Público presentara pruebas suficientes para demostrar que la muerte de la mujer fue resultado de una agresión física y no de un suicidio, como inicialmente afirmó el acusado.
La versión que intentó engañar a las autoridades
De acuerdo con las investigaciones, los hechos ocurrieron entre el 27 y 28 de mayo de 2024 dentro de la vivienda que la pareja compartía.
Las indagatorias establecieron que durante ese periodo la víctima fue agredida físicamente. Las lesiones provocaron un edema cerebral que finalmente causó su fallecimiento.
Tras la muerte de la mujer, el agresor intentó ocultar lo sucedido. Según la carpeta de investigación, trasladó el cuerpo a una unidad médica de la región y aseguró que ella se había quitado la vida por ahorcamiento.
Sin embargo, la evidencia científica comenzó a revelar inconsistencias en esa versión.
Los peritajes desmontaron la historia
Uno de los elementos clave para esclarecer el caso fueron los estudios forenses realizados por especialistas.
Los dictámenes médicos concluyeron que la causa de muerte no correspondía a un suicidio, sino a lesiones derivadas de una agresión violenta. Esa información permitió orientar la investigación hacia un posible feminicidio.
Conforme avanzaron las diligencias, las autoridades reunieron evidencia suficiente para identificar a Gustavo Terrazas Baldovinos como el responsable de los hechos.
Un crimen que terminó en condena ejemplar
El proceso penal concluyó con una de las sentencias más severas previstas para este tipo de delitos.
La resolución representa un paso importante dentro de los esfuerzos institucionales para sancionar los casos de violencia feminicida y garantizar acceso a la justicia para las víctimas.
La intención de simular un suicidio para encubrir el crimen se convirtió en uno de los elementos más relevantes del caso, pues las investigaciones lograron desmontar la versión inicial y acreditar la responsabilidad del agresor.
Mientras tanto, el caso se suma a las estadísticas que mantienen al feminicidio como uno de los principales desafíos en materia de seguridad y protección de los derechos de las mujeres en el país.
Foto: Cortesía












