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Emergencia en Sonora: Derrame de 12 mil litros de ácido sulfúrico en carretera

Alrededor de 12 mil litros de ácido sulfúrico se derramaron en el kilómetro 97.5 de la carretera Imuris-Cananea, a unos 15 kilómetros de Cananea. El accidente, que ocurrió la tarde del martes, obligó al cierre total de la vialidad mientras decenas de elementos de emergencia trabajan para controlar el ácido que se extendió por más de 200 metros de suelo natural.

El tractocamión cisterna, que circulaba con un cargamento altamente corrosivo, perdió el control, lo que provocó que el líquido comenzara a filtrarse sobre la cinta asfáltica. Hasta el momento, las autoridades no han reportado personas lesionadas, pero la prioridad es contener la fuga antes de que cause un daño mayor al ecosistema.

¿Qué medidas están tomando para detener el derrame?

La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) desplegaron un operativo inmediato en la zona. El protocolo de acción incluye dos frentes principales:

El primero es el trasvase y recuperación del material que aún puede ser rescatado. El segundo, y el más crítico, es la neutralización del ácido sulfúrico que ya alcanzó el suelo. Para ello, se está utilizando cal apagada, una técnica que busca reducir la toxicidad del químico y evitar que se filtre a los mantos acuíferos de la región.

Sin embargo, la tarea no es sencilla. La Semarnat informó que, debido a la complejidad del terreno, parte del ácido se desplazó hacia zonas de difícil acceso. Esto complica las labores de evaluación y hace que la emergencia se extienda por más tiempo del previsto.

La ruta del ácido y el responsable del accidente

El vehículo siniestrado pertenece a la empresa Express Milac, dedicada al transporte de materiales industriales. El tractocamión cubría la ruta desde la planta de Fundición en Nacozari hasta la mina Cobre del Mayo en Álamos, ambas en Sonora. Aún no se han revelado las causas exactas que provocaron la pérdida de control del conductor, pero las autoridades ya iniciaron las investigaciones correspondientes.

Mientras tanto, la circulación en el tramo Imuris-Cananea permanece cerrada. Protección Civil y corporaciones policíacas estatales y federales resguardan el perímetro para evitar que vehículos o personas se acerquen a la zona afectada.

Próximos pasos: inspección y posible sanción

Una vez que el área sea declarada segura y la emergencia esté bajo control, la Profepa llevará a cabo una visita de inspección profunda. El objetivo será levantar un acta detallada de los daños ambientales y, con base en la magnitud de la afectación, determinar las medidas de limpieza y remediación que se exigirán a la empresa responsable.

La dependencia ya realizó un recorrido técnico preliminar, pero será hasta que el suelo y el aire estén libres de riesgo cuando se pueda tener un diagnóstico certero. Si se confirma un daño severo al ecosistema o que no se siguieron los protocolos de seguridad, la empresa podría enfrentar multas millonarias y la obligación de restaurar el área dañada.

Este incidente pone nuevamente en el foco la seguridad en el transporte de materiales peligrosos en México. Aunque aún no hay un balance final de los daños, el operativo de limpieza y neutralización continuará en las próximas horas. Las autoridades han hecho un llamado a la población a evitar la zona y a mantenerse atenta a los comunicados oficiales.