Foto: Cortesía

Estados

Culiacán marcha contra la violencia tras dos años de guerra del Cártel de Sinaloa

Decenas de ciudadanos vestidos de blanco salieron a las calles de Culiacán para exigir paz, cuando se cumplen dos años del recrudecimiento de la violencia derivada de la disputa entre las facciones del Cártel de Sinaloa. La jornada comenzó con una misa al aire libre encabezada por el obispo Jesús José Herrera Quiñónez.

El llamado fue directo: no acostumbrarse al miedo ni permitir que la violencia forme parte de la vida cotidiana. Después de la ceremonia, los participantes recorrieron cerca de dos kilómetros por la avenida Álvaro Obregón hasta llegar a la catedral.

Culiacán sale a las calles para exigir paz tras dos años de violencia

La misa dominical se realizó frente al templo de la Virgen de Guadalupe, conocido como La Lomita, ubicado sobre la avenida Álvaro Obregón, una de las principales vialidades de la capital sinaloense.

Herrera Quiñónez pidió a las parroquias suspender las misas matutinas para facilitar que los ciudadanos acudieran a la manifestación. Durante su homilía, sostuvo que Culiacán no puede acostumbrarse al dolor ni permitir que el miedo le robe la esperanza.

Después de la ceremonia religiosa, los manifestantes avanzaron por la avenida Álvaro Obregón con pancartas en las que expresaron su rechazo a la violencia y su exigencia de vivir en paz.

El obispo pide frenar la disputa criminal

Durante su mensaje, el obispo también dirigió un llamado a los integrantes del Cártel de Sinaloa para que detengan la violencia generada por su disputa interna.

El religioso pidió considerar las consecuencias que el conflicto ha dejado entre las familias sinaloenses y señaló que ningún territorio, dinero o ambición puede estar por encima de una vida humana.

“Deténganse. Miren lo que está ocurriendo. Miren a las familias heridas. Miren a los jóvenes. Miren a nuestra ciudad”, pidió durante la celebración.

Herrera Quiñónez llamó además a los participantes a perdonar a sus semejantes y sostuvo que todavía existe la posibilidad de cambiar el rumbo y elegir la vida.

Reclaman una respuesta más firme de las autoridades

Antes de comenzar la misa, el obispo cuestionó las acciones emprendidas por las autoridades para contener la violencia en Sinaloa.

A dos años del inicio del conflicto que ha afectado a Culiacán y otras regiones del estado, consideró que los esfuerzos gubernamentales han sido “muy débiles” y “muy pobres”, debido a que la población continúa viviendo con miedo.

“Llevamos ya dos años esperando, llevamos dos años luchando, llevamos dos años cuidándonos”, afirmó.

La protesta reunió a ciudadanos y dirigentes políticos

En la movilización participaron ciudadanos vestidos de blanco, además de dirigentes políticos y empresariales. Entre quienes estuvieron al frente de la marcha se encontraban representantes del PAN y PRI, como Paola Gárate, Mario Zamora y Pío Esquer, así como integrantes del sector empresarial.

La concentración concluyó frente a la catedral de Culiacán, donde continuaron las expresiones de rechazo a la violencia.

Durante la manifestación también se rompieron piñatas con la efigie de Graciela Domínguez. Jóvenes golpearon las figuras con palos en medio de la protesta, en una de las escenas más llamativas de la jornada.

La marcha ocurrió mientras Culiacán llega a dos años de una etapa marcada por la violencia, el temor entre la población y los reclamos para recuperar la tranquilidad.

Noticias relacionadas: