La Franja no pudo regalarle una victoria a su afición durante los festejos patrios y terminó cayendo 0-1 ante Toluca en el Estadio Cuauhtémoc, en un partido que se definió con un autogol.
El Puebla volvió a tropezar en casa y dejó escapar tres puntos frente a un Toluca que necesitó poco para llevarse el triunfo. La derrota llegó justo en medio de las celebraciones por el aniversario de la Independencia de México y terminó por apagar el ambiente de fiesta en el Coloso de Maravillas.
El encuentro correspondiente a la Jornada 7 del Apertura 2026 comenzó cerrado, con pocas opciones claras frente a las porterías. La Franja logró contener durante varios lapsos a los Diablos, pero también volvió a mostrar dificultades para generar peligro constante en el último tercio de la cancha.
Las bajas que ha acumulado el conjunto poblano durante el torneo tampoco han facilitado el trabajo de Gerardo Espinoza, quien continúa ajustando un plantel que todavía busca consolidarse. Ante Toluca, Puebla tuvo que remar contra un rival que llegó con mayor profundidad en su plantilla y que terminó encontrando la diferencia en una jugada desafortunada.
El único tanto llegó al minuto 69. Federico Viñas estrelló un remate en el poste y, en la segunda jugada, el balón terminó golpeando a José Pachuca para después meterse en su propia portería. El autogol puso el 0-1 y cambió por completo el trámite del encuentro.
Puebla intentó reaccionar en los minutos finales, pero no encontró la fórmula para vencer a Luis García. Toluca supo administrar la ventaja y salió del Cuauhtémoc con los tres puntos que le permitieron colocarse en la cima del campeonato con 19 unidades.
Para La Franja, el resultado significó un nuevo golpe en casa y una oportunidad perdida para sumar en un partido que, por el contexto de las fiestas patrias, tenía un ingrediente especial para la afición poblana.
Ahora el equipo deberá cambiar rápidamente el chip, pues este viernes volverá a jugar en el Cuauhtémoc frente al Atlante, en la Jornada 9 del Apertura 2026.
La fiesta mexicana siguió en las calles, pero para el Puebla terminó antes de tiempo: el festejo que esperaba su afición se convirtió en otra noche de tres puntos perdidos.












