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Anuncios del Super Bowl rompen récord: hasta 10 millones por 30 segundos

Cada año, el Super Bowl no solo paraliza a los fanáticos del fútbol americano, también se convierte en el escaparate publicitario más caro y codiciado del planeta.

Para esta edición, el evento vuelve a romper marcas: un anuncio de apenas 30 segundos puede costar hasta 10 millones de dólares, una cifra que confirma que estar presente en el llamado Súper Domingo no es para cualquiera.

De acuerdo con Mark Marshall, director de publicidad global de NBCUniversal, cadena encargada de la transmisión, el precio promedio de los anuncios ronda los 8 millones de dólares, aunque algunas marcas han decidido pagar más para asegurar su espacio en uno de los horarios más vistos. Este costo se acerca al récord alcanzado el año pasado, cuando FOX tenía los derechos de transmisión.

Qué marcas dominan los comerciales del Super Bowl

Para el Super Bowl LX, que enfrentará a los New England Patriots contra los Seattle Seahawks en el Levi’s Stadium de Santa Clara, se observa una fuerte presencia de empresas tecnológicas, farmacéuticas y de la industria del bienestar. Un dato que llama la atención es que casi el 40% de los anunciantes no participaron en la edición anterior, lo que demuestra que el evento sigue atrayendo nuevas marcas dispuestas a invertir cifras históricas.

Entre los anunciantes confirmados destacan Pepsi, Pringles y Bud Light, compañías que incluso han comenzado a liberar adelantos de sus comerciales en redes sociales para generar expectativa. Muchas de estas campañas incluyen:

  • Celebridades de la televisión estadounidense
  • Mensajes con humor y referencias culturales
  • Comparaciones directas con marcas competidoras

Los comerciales del Super Bowl se han convertido, para muchos espectadores, en un espectáculo tan esperado como el partido mismo.

Audiencia récord, streaming y un show que lo cambia todo

El atractivo del Super Bowl no se limita al terreno de juego. Además del duelo por el Trofeo Vince Lombardi y el show de medio tiempo protagonizado este año por Bad Bunny, los anuncios son clave para mantener la atención de una audiencia masiva. La edición pasada fue vista por 128 millones de personas solo en Estados Unidos, un récord histórico que justifica los precios astronómicos.

Marshall también explicó que quienes sigan el partido a través de Peacock, la plataforma de streaming de NBC, podrían ver anuncios distintos a los transmitidos por televisión abierta, lo que abre nuevas oportunidades para segmentar audiencias y maximizar el impacto publicitario.

En resumen, el Super Bowl confirma que sigue siendo el evento deportivo más rentable para la publicidad global, donde 30 segundos pueden valer más que campañas completas en otros medios y donde las marcas compiten no solo por vender, sino por quedarse en la memoria de millones de espectadores.