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Qué revela la psicología sobre cómo identificar a las personas más manipuladoras

La manipulación emocional es una forma de relación profundamente dañina que suele instalarse de manera progresiva y casi imperceptible. Por el contrario, con el paso del tiempo, esa cercanía inicial se transforma en una relación desequilibrada en el que una persona gana poder a costa del malestar de la otra.

La víctima empieza a sentirse culpable, confundida y responsable de conflictos que no le pertenecen, dudando incluso de su propio criterio y valor personal. Este tipo de dinámica puede darse en la pareja, la familia, el trabajo o la amistad. Según explica la psicóloga y terapeuta de pareja Marta Barranco, una señal clara de manipulación es la culpa constante.

Frases como “mira lo que hiciste”, “me pongo así por tu culpa” o “todo iba bien hasta que lo arruinaste” trasladan la responsabilidad emocional al otro de forma sistemática. Al inicio, las personas que te manipulan suele mostrarse encantadores, atentos y empáticos: halagas, se disculpan con facilidad y prometen apoyo. Más adelante, ese discurso cambia por reproches, cansancio emocional y acusaciones.

Cómo son las personas que manipulan

Fuentes definen a la manipulación psicológica como un conjunto de acciones de distorsión mental y explotación emocional cuyo objetivo es ejercer control sobre otra persona para obtener un beneficio.

"A diferencia de la influencia saludable, propia de las relaciones equilibradas donde ambas partes ganan, la manipulación genera un claro desequilibrio de poder", mencionan los profesionales.

En este tipo de relación siempre hay un ganador, el manipulador emocional, y un perdedor, su víctima. “Este control no se impone de forma directa, sino a través de estrategias sutiles que erosionan la autoestima y la autonomía emocional del otro”, aseguran.

MSN.

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