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Dom, Nov

La trinchera infinita, elegida por la Academia de Cine para competir por los Oscar a mejor película internacional

Foto: Cortesía

Cultura

La película de Jon Garaño, Aitor Arregi y José Mari Goenaga, todo un alegato contra todos los confinamientos, competirá en la categoría de 'Mejor Película internacional'

España lleva su Guerra Civil a los Oscar, tal como anunció el martes por la mañana la actriz Susi Sánchez en la sede de la Academia. La frase suena a evidente, quizá mil veces repetida, y sin embargo, es noticia. Pese a la fama, películas españolas directamente vinculadas con la contienda fratricida y que hayan sido seleccionada para la Gala de la Academia de Hollywood no son tantas. '¡Ay, Carmela!', de Carlos Saura, fue elegida en 1991 y, más recientemente, en 2012, 'Pa negre', de Agustí Villaronga. Ahora es el turno para 'La trinchera infinita', que coloca a sus tres directores en el agradable trance de repetir en la categoría de película internacional.

Jon Garaño, Aitor Arregi y José Mari Goenaga, tras ser señalados en 2016 por su primer trabajo, 'Loreak', vuelven. La película completa así (y lo que queda) un ciclo prodigioso de nominaciones, premios y alegrías (faltó quizá redondear con una taquilla algo menos triste). Tras ganar en San Sebastián los premios a mejor guión y dirección, fue distinguida con 15 candidaturas a los Goya que, finalmente, se quedaron en sólo dos premios (Belén Cuesta como actriz principal y sonido). Y ahora esto. Una película sobre la Guerra Civil y, quizá mucho más relevante por el tiempo que vivimos, sobre el confinamiento más brutal jamás imaginado.

La película, para situarnos, cuenta la historia de un hombre y una mujer que, en realidad, son mil. Los personajes interpretados con una rara y genuina claridad por Antonio de la Torre y Belén Cuesta hacen suyas las vidas de los que entre 1936 y 1969, año de la amnistía franquista, vivieron literalmente enterrados. El proyecto nació, reconocen los directores, tras ver '30 años de oscuridad', la cinta de 2011 entre la animación y el documental dirigida por Manuel H. Martín y que narra la peripecia existencial del alcalde de Mijas, uno de los esos topos que en la Guerra Civil se tuvo que refugiar dentro de su propio hogar y de sí mismo para no ser primero descubierto y luego asesinado. Y así durante años, décadas, eternidades. Luego llegaron todos los demás relatos. Muchos de ellos recogidos en el libro de Jesús Torbado y Manuel Leguineche.

Justo o no, lo cierto es que la elección se antoja la apropiada. Las otras dos opciones, 'O que arde' y 'El hoyo', presumen de una radicalidad, cada una a su modo, que casan mal con el gusto estandarizado de una categoría tradicionalmente demasiado estándar. Si la primera se ajusta más a los patrones exclusivos de la sección Un certain regard de Cannes, donde se llevó premio, la segunda hace suyas las reglas más populares del género hasta convertirse en el 'blockbuster' de Netflix que ya es. 'La trinchera infinita' busca su sitio en ese espacio en el que cine de autor, por decirlo así, busca sin pudor al público.

Estructurada en capítulos, 'La trinchera infinita' vive toda ella pendiente no tanto de lo que se ve o muestra como de lo otro. Sus dos enormes protagonistas viven asediados por una realidad que les niega. Y es ahí, en la sombra, desde donde crece la propuesta de los directores vascos. Lo que importa es la eventualidad de convertir algo tan íntimo como la más oscura de las soledades en una experiencia compartida. Lo que cuenta es el miedo, el pánico a ser descubierto, el terror a lo absurdo que impregna cada gesto, el vacío que todo lo puede. Y aquí, topos o no, estamos todos. Y más ahora cuando la amenaza del reconfinamiento está cada vez más cerca.

De momento, se sabe poco de los posibles rivales de peso. Por Georgia, 'Beginning', de Dea Kulumbegashvili, presume de ser una de las películas de la temporada tras ser seleccionada en Cannes y literalmente arrasar en el Festival de San Sebastián. Desde la otra punta del planeta, 'True mothers', de la japonesa Naomi Kawase, también luce el cartel de favorita de momento. Pero aún quedan algunas de las selecciones mayores.

La gala se celebrará el próxima 25 de abril. El pasado año la elegida fue 'Dolor y Gloria', de Pedro Almodóvar, que llegó a estar entre las cinco nominadas al premio a la mejor película internacional, aunque finalmente la estatuilla fue para 'Parásitos', del surcoreano Bong Joon-ho. Por lo demás, todo indica en que el cortometraje 'La voz humana' volverá a llevar al manchego a la recta final.

EL MUNDO.

 

 

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