La postal que reveló la última inspiración de Van Gogh antes de morir

Foto: Cortesía

Cultura

La última pintura de Van Gogh es todo un misterio. A 130 años de su trágica muerte, una investigación revela el lugar exacto que inspiró esta obra.

Van Gogh comenzó a pintar ‘Raíces de árbol’ (1890), la última de sus obras, dos días antes de morir. El 27 de julio de 1890, el pintor salió a dar un paseo en Auvers-sur-Oise, un pueblo francés a 30 kilómetros de París, donde se alojó durante sus últimos dos meses y medio de vida.

A través de cartas y testimonios, se sabe que Van Gogh llegó a esta localidad para tratarse con el psiquiatra Paul Gachet (al que pintó en un retrato), que se alojó en la habitación 5 de la Posada Ravoux durante 70 días y que su producción artística, de 70 lienzos y 33 dibujos durante este periodo, no cesó hasta el día de su muerte.

Pero a medida que el calendario se acerca al 29 de julio de 1890, la claridad de los primeros días del pintor en Auvers-sur-Oise se desdibuja. La historia oficial apunta que el neerlandés salió al campo por la mañana y volvió herido de muerte a su habitación, cruzando velozmente el vestíbulo de la Posada.

‘RAÍCES DE ÁRBOL’: LA ÚLTIMA INSPIRACIÓN DE VAN GOGH

A diferencia de ‘El dormitorio en Arles’ (1888) o ‘La Noche Estrellada’ (1889) donde se conoce de sobra el sitio que plasmó el pintor y su inspiración, en ‘Raíces de árbol’ nada está claro. 

Como si se tratara de un mensaje críptico, Van Gogh eligió un detalle anónimo de la naturaleza para su última obra: en ella, aparecen un conjunto de raíces retorcidas que sobresalen en un claro de bosque y vuelven a fundirse con el pasto, las hojas y la tierra de la composición.

Aunque algunos críticos han visto en ‘Raíces de árbol’ un precursor del arte abstracto, el contexto y la técnica del artista apuntan a que la estampa de su última obra está inspirada en un sitio real, un punto en Auvers-sur-Oise que hasta ahora había sido un absoluto enigma.

LA POSTAL QUE REVELÓ EL MISTERIO

A 130 años de la muerte de Van Gogh, el conjunto de árboles y raíces que inspiraron al pintor fue hallado gracias a una postal de 1910.

Todo comenzó cuando Wouter van der Veen, director científico del Instituto Van Gogh y una de las máximas autoridades en la vida y obra del artista, decidió observar una colección de postales en su tiempo libre durante el confinamiento.

Al encontrarse con una versión digitalizada de una tarjeta que muestra un hombre con su bicicleta en un camino boscoso de Auvers-sur-Oise, van der Ween se percató de un detalle peculiar: la composición de las raíces retorcidas en la ladera derecha le remitió inmediatamente a ‘Raíces de árbol’. El lugar, descrito simplemente como Rue Daubigny en la imagen, aportó una pista más de su ubicación.

Tras analizar con cuidado la postal y compararla a primera vista con la última obra de Van Gogh, van der Veen esperó a que las autoridades sanitarias permitieran hacer viajes locales para comparar in situ el lugar con el lienzo del pintor neerlandés.

Cuando creyó haber resuelto el enigma, solicitó la ayuda del Van Gogh Museum en Ámsterdam para realizar un análisis especializado, que consistió en distintas pruebas de expertos, incluyendo un dendrólogo especializado en vegetación histórica, que ayudaron a confirmar el hallazgo: 

Vincent Van Gogh se inspiró en las raíces que sobresalen de una ladera en la calle Daubigny para su último lienzo, ubicada a unos 150 metros de la Posada Ravoux, donde perdió la vida tras dispararse con un arma.

El hallazgo, presentado en el 130 aniversario luctuoso del pintor que definió el arte moderno, no hace más que aumentar el halo de genialidad y misterio que envuelve su figura.

Muy Interesante. 

 

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