La imagen corporal: más allá de lo que ves en el espejo

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Cultura

Estamos más obsesionados con nuestra apariencia de lo que nos gusta admitir. Pero esto no indica que seamos vanidosos. La vanidad significa presunción, orgullo excesivo en la apariencia de uno; la preocupación por la apariencia física es otra cosa, puede ser normal y comprensible. No obstante, en ocasiones la preocupación por el aspecto físico es exagerada y termina generando mucho sufrimiento, aislamiento y pésimas decisiones. Una imagen corporal deficiente corresponde a una visión desproporcionada o distorsionada del tamaño y la forma del cuerpo. La satisfacción corporal es una construcción separada de la imagen corporal, denota una inversión y preocupación por la apariencia física, y va bastante ligada a la imagen corporal deficiente.

Es difícil encontrar a alguien que esté satisfecho con su aspecto físico. Parece que cada vez más nos sentimos desdichados por estar metidos en nuestra propia piel. En un mundo en que pululan las selfies, los amantes de Instagram, Pinterest y otras redes sociales, no es raro que muchos sufran por la forma en que los demás los ven. Hay programas y aplicaciones (apps) enfocadas en hacernos ver perfectos. El problema está en querer parecer algo que no somos para que los demás nos acepten. Los refuerzos sociales como me gusta, corazoncitos, aplausos o emoticones complacientes, hacen que sigamos buscando colgar en las redes nuestras mejores versiones.

La realidad “producida” de las celebridades

Las celebridades tienen que emplear estilistas, maquilladores y fotógrafos expertos en retoques digitales, filtros y otros artilugios para quitar las arrugas, mejorar la textura de la piel, quitar la celulitis y hasta hacerles ver los labios más carnosos. Por lo anterior, no es de extrañar que se vean impecables después de muchas tomas y un trabajo a veces titánico de posproducción. Lo que nos alcanza a llegar de esos divos y divas mediáticos es una promoción indiscriminada de los estándares de la belleza poco realistas, que en realidad no importan, excepto por que estas exaltaciones absurdas de la imagen influyen poderosamente en nuestra autopercepción, autoestima y autoeficacia.

Hay quienes  asisten a psicoterapia y confiesan sentir odio, ansiedad y desprecio hacia ellos mismos. Esta pobre autoimagen afecta a personas de ambos sexos y de cualquier edad, aunque se observa una mayor prevalencia en las mujeres.

Los adolescentes, un público vulnerable

Los adolescentes son muy vulnerables a la idealización de belleza que consumen; la insatisfacción corporal es un tema de gran preocupación para ellos y sus padres. Es importante resaltar que las personas con trastornos de la conducta alimentaria (anorexia y bulimia) y los que tienen trastorno dismórfico corporal (preocupación por los defectos corporales percibidos que conducen a la angustia y al deterioro del funcionamiento social), exhiben una mayor insatisfacción corporal que quienes no presentan estos problemas.

Parecen existir diferencias en el tipo de insatisfacción que las mujeres y los hombres manifiestan respecto a su imagen corporal. Con base en ello, se hizo una revisión sistemática de los estudios publicados desde el año 2010 hasta julio de 2018, sobre las diferencias de género en la insatisfacción corporal, con el ideal de belleza en la población en general. Se seleccionaron 18 estudios de varias bases de datos. Los resultados de los estudios muestran que la insatisfacción corporal es expresada de manera diferente en hombres y mujeres. Asimismo, señalan que las mujeres continúan mostrando mayor insatisfacción corporal asociada con el ideal de belleza, en comparación con la población masculina. Los varones se preocupan por verse musculados y atléticos (factor de riesgo para la vigorexia).

Las niñas están en mayor riesgo al consumir más redes sociales

Otro estudio descriptivo reciente realizado en Gran Bretaña con 11.000 niñas de 14 años, sugiere que las adolescentes pasan mucho más tiempo en las redes sociales que los varones, y que también tienen un mayor riesgo de presentar síntomas depresivos relacionados con su interacción con las diversas plataformas virtuales y redes sociales. No es infrecuente que las niñas visiten plataformas como YouTube en temas sobre moda, música, dietas, maquillaje, adelgazamiento, entrenamiento físico y otros, en los que hay centenares de selfies, críticas o burlas por el aspecto físico de alguien (bullying). Ciertos mensajes de “influenciadores” podrían constituirse en un factor de riesgo para la aparición de  trastornos asociados a la imagen corporal.

La imagen corporal no trata solamente de cómo registramos en un espejo o frente a una cámara; también tiene que ver con aspectos psicológicos, valores que cultivamos, aspectos relacionados con el aprendizaje, la influencia social y cultural, y por supuesto, familiar. La construcción de dicha imagen es multidimensional y se centra en el peso corporal, la forma del cuerpo y el grado en que los individuos están satisfechos o no con su apariencia.

¿Cómo está tu imagen corporal?

La imagen corporal varía según el género y se asocia a varios factores que te invito a considerar para darte una idea aproximada de la forma en que te relaciones con tu propio cuerpo:

  1. La percepción corporal (como ves y percibes el cuerpo).
  2. El grado de satisfacción corporal (cómo te sientes en relación al cuerpo).
  3. El grado de aceptación o rechazo hacia el cuerpo.
  4. El nivel de autoestima (aprecio o consideración que tienes de ti mismo).
  5. El nivel y tipo de comparación con las demás personas (admiración, inspiración, envidia o resentimiento.).
  6. La forma de tratar al cuerpo (cuidado, maltrato, agresión, deprecio, etc.)
  7. Grado de consciencia corporal (prestar atención a los movimientos dentro del cuerpo, como sensaciones, pequeños dolores o tensiones, entre otros.).
  8. El nivel de contacto físico con el propio cuerpo (apretarse las manos, masajear las piernas, acariciar el cabello, etc.).

A veces, los problemas relacionados con la imagen corporal son excesivos como para sobrellevarlos sin ayuda. Si sientes que tu cuerpo es una prisión para ti, experimentas desagrado y rechazo hacia él, tienes una autoestima baja, te sientes avergonzado de tu cuerpo, te llenas de envidia, tristeza y resentimiento cuando te comparas físicamente con otros, tienes malos hábitos (aunque eres consciente que le haces daño a tu cuerpo), etc., te aconsejo que visites a un buen profesional de la salud mental y consigas relacionarte de la mejor manera con tu cuerpo.

Por: Dra. Iris Luna
Médico psiquiatra – Máster en nutrición
Especialista en sobrepeso y obesidad
Contacto:Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

El arte de saber vivir.

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