El plan para terraformar marte y convertirlo en el próximo hogar de la humanidad

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Cultura

¿ESTARÍAS DE ACUERDO EN TERRAFORMAR MARTE Y HACERLO EL SIGUIENTE REFUGIO DE LA HUMANIDAD EN EL SISTEMA SOLAR?

Marte es el siguiente paso de la exploración humana del cosmos. La nueva carrera espacial protagonizada por empresas privadas fija su vista como nunca antes en el planeta rojo como el siguiente objetivo después que hace 51 años, Neil Armstrong se convirtiera en la primera persona en pisar otro mundo.

Después de la Tierra, Marte es el planeta mejor explorado por la humanidad en el Sistema Solar. Distintas sondas han aterrizado en la superficie marciana desde la década de los 60, lo mismo que rovers que recolectan información valiosa sobre el suelo, la atmósfera y las huellas de actividad hídrica en su pasado remoto.

Ahora mismo la misión más ambiciosa de exploración marciana está en su largo camino al cuarto mundo respecto al Sol. Entre los objetivos de Perseverance trazados por la NASA figura “allanar el camino para la exploración humana más allá de la Luna” con un conocimiento mayor de la geología y el clima del planeta. 

Además, la misión pondrá a prueba un experimento llamado MOXIE, diseñado para producir oxígeno a partir del dióxido de carbono, con el objetivo de suministrar tanto combustible como aire a las hipotéticas exploraciones humanas de Marte.

Y aunque en principio estas misiones tripuladas serán únicamente de reconocimiento y con fines científicos, el interés de las empresas protagonistas de la nueva carrera espacial (liderada por SpaceX) permite prever un escenario tan apocalíptico como probable: los planes de terraformación de Marte.

¿CÓMO TRANSFORMAR UN PLANETA Y GENERAR LAS CONDICIONES IDÓNEAS PARA LA VIDA EN ÉL?

Terrafomar Marte significa transformar intencionalmente las condiciones del clima, la atmósfera y el resto del planeta rojo para convertirlo en un sitio habitable similar a la Tierra.

Aunque el concepto de terraformación apareció por primera vez en la ciencia ficción a mediados del siglo XX, en la década de los 60 se popularizó después de que Carl Sagan sugiriera que a partir de ingenieria planetaria microbiológica, sería posible hacer de Venus un planeta habitable en un artículo publicado en la revista Science en 1961.

Desde entonces, la terraformación escapó de la ciencia ficción y comenzó a pensarse como un tema  de ingeniería a escala planetaria, con plena conciencia de que los recursos tecnológicos y económicos para llevarlo a cabo aún resultan inalcanzables.

En los últimos años ha sido Elon Musk, el polémico fundador de SpaceX, el personaje más famoso en promover la terraformación de Marte. El multimillonario ha sugerido en distintas ocasiones proyectos para convertir Marte en una segunda Tierra.

La propuesta más popular de Musk se basa en un bombardeo nuclear masivo sobre los polos del planeta rojo con la intención de comenzar un proceso que culminaría en la disminución de la temperatura marciana, hasta el umbral en que sea posible albergar vida tal y como la conocemos en la Tierra.

Musk también ha propuesto gasificar la ahora desaparecida atmósfera de Marte para dar forma a un efecto invernadero, que gradualmente ayudaría a formar una capa capaz de proteger a los seres vivos de la radiación inozante en su superficie.

Y a pesar de que la propuesta de Musk ha sido desechada desde la ciencia con estudios que comprueban su inviabilidad, la idea de podría instalarse en las empresas aeroespaciales más fuerza en las próximas décadas, conforme el avance de la tecnología y los ingresos destinados a la exploración espacial lo permitan.

Además del sinfín de problemas técnicos que trae consigo una iniciativa de esta envergadura, los planes para terraformar Marte también traen consigo un debate ético –nunca mejor dicho– de dimensiones planetarias: 

¿Quiénes somos para intervenir otro mundo distinto a la Tierra y modificarlo a placer? ¿tenemos el derecho de conquistar los demás planetas del Sistema Solar? ¿por qué pensar en habitar Marte cuando la Tierra se aproxima a una catástrofe ambiental sin retorno? ¿qué hay de frenar el cambio climático y encontrar alternativas sustentables para resolver los problemas más urgentes en nuestro planeta?

Y aunque la idea de terraformar Marte volverá una y otra vez a ocupar un espacio privilegiado en la opinión pública, por el momento pertenece más al terreno de la ciencia ficción que de los próximos proyectos de exploración espacial.

MUY INTERESANTE. 

 

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