El nacimiento de venus y su influencia en el arte

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Cultura

Cuenta la leyenda que la diosa Venus surgió de la espuma del mar sobre una concha. Fue así como, impulsada por los céfiros (deidades del viento), surcó el océano hasta llegar a las costas de Chipre, donde la Hora de la primavera (divinidad que regía esa estación) le dio la bienvenida para rendirle culto. Esta versión del mito grecorromano fue recreada por Alessandro di Mariano di Vanni Filipepi, mejor conocido por el apodo de Sandro Botticelli, en El nacimiento de Venus. Texto por Luis Felipe Brice

Como parte del Renacimiento, que recobraba el legado de la Antigüedad clásica, el pintor florentino retomó la figura de esta diosa, quien durante la Edad Media había sido proscrita y contrapuesta a la Virgen María por la Iglesia católica.

Y la pregunta que asoma aquí de inmediato es: ¿por qué tanta tirria hacia la versión romana de la griega Afrodita?

La respuesta no se hace esperar: debido a la desnudez de sus representaciones  y, sobre todo, a su asociación con el mal visto amor carnal.

Recordemos que oficialmente en la pintura del Medievo, los únicos personajes que podían mostrarse como Dios los trajo al mundo eran Adán y Eva, y que a través de los lienzos sólo debía expresarse el “amor espiritual”.

Antes de los 30 años Botticelli ya contaba con su propio taller y se dedicaba a pintar para las familias más influyentes de la época.Destaca por ser el artista más importante del Neoplatonismo.Botticelli destaca por ser el artista más importante del Neoplatonismo.El primer trabajo atribuido a Botticelli es una Madonna con el Niño (alrededor del 1465).

El nacimiento de Venus forma parte de una trilogía de cuadros realizados por Botticelli entre 1477 y 1485, coincidiendo en la mitología grecorromana como tema en común.

Los otros dos son Alegoría de la primavera y Minerva y el centauro. Según versiones no confirmadas, los tres fueron encargos de Lorenzo di Pierfrancesco de Médici, miembro de la poderosa y acaudalada familia que dominaba Florencia en aquellos años, influyendo en las artes mediante el mecenazgo.

De acuerdo con ojos especializados, entre El nacimiento de Venus y Alegoría de la primavera existen coincidencias de fondo, como la figura central: Venus, que en el caso de la última pintura, aparece vestida por completo con motivos primaverales y acompañada de un céfiro.

Además se han observado entre ambas obras correlaciones antagónicas como, por ejemplo, que mientras la Venus desnuda, pura y virginal, representa lo sacro, celestial y espiritual, la Venus cubierta simboliza lo profano y terrenal.

A decir de otras miradas expertas, más allá de la mitología se advierte en los dos cuadros el elemento religioso.

Se alude en el primero al bautismo de Jesús, dado que la pila bautismal suele tener la forma de una concha, sobre la cual se posa la Venus sin ropa. Y en el segundo se alude al aviso del nacimiento de Jesucristo (Anunciación), sugerido por el abultado vientre de la Venus primaveral.

Asimismo, hacen notar el extraordinario parecido entre las vírgenes retratadas por Botticelli en sus obras religiosas y los personajes femeninos de sus pinturas de temas mitológicos. Independientemente de que la modelo y musa de muchos de sus cuadros fue la misma: Simonetta Vespucci, amor platónico del artista, según refieren sus biógrafos.

Lo cierto es que la Venus desnuda de Botticelli influyó en las diosas del amor y la belleza pintadas después por colegas, como el renacentista alemán Lucas Cranach el Viejo, en Venus y Cupido (1509) y el academicista francés William-Adolphe Bouguereau, en su propia versión de El nacimiento de Venus (1879).

Finalmente, este cuadro histórico tiene todo tipo de reproducciones en objetos, desde playeras hasta fundas para celular, y ha inspirado parodias en medios digitales, impresos y audiovisuales, como la serie animada Los Simpson.

Muy Interesante. 

 

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