El ídolo rockero de la Perestroika inspira las protestas de Bielorrusia 30 años después de su muerte

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Cultura

Viktor Tsoi puso banda sonora a la generación del cambio en la URSS, pero murió prematuramente a los 28 años. Ahora vuelve a ser coreado en las protestas de Bielorrusia

Sonó el teléfono de Mijail Gorbachov. Era el cardiólogo de Konstantin Chernenko, quien lideró la URSS hasta 1985. «Mijail Serguevich, Konstantin Ustinovich ha fallecido». Esa llamada fue el principio de la Perestroika, pero la música del cambio ya estaba sonando. Con el ascenso de Gorbachov al poder, la necesidad de reformas estuvo por fin sobre la mesa. El nuevo líder soviético se dirigió un día al Politburó y le dijo al ministro de Relaciones Exteriores, Andrei Gromyko, que las cosas debían hacerse de otra manera. «Viktor Tsoi está cantando Queremos cambios en los conciertos, y la gente dice abierta y directamente que quiere cambios». Así lo contó el propio Gorbachov en una entrevista en 2012.

¿A quién pertenecía esa voz precursora? Viktor Tsoi fue un famoso cantante de rock y poeta en la Unión Soviética durante los años 80 al frente de su grupo Kino. Hizo pensar y soñar con su música. Dicen que policías, artistas y adolescentes lloraron por igual el día de su muerte, un 15 de agosto 1990. Se acaban de cumplir 30 años de la trágica desaparición del músico que no vivió para ver los cambios y el posterior desencanto. Las curvas de la historia han hecho que su música esté ahora más presente que nunca.

Tsoi y su banda Kino saltaron a la fama durante los últimos años de la Unión Soviética y todavía son muy admirados. Al principio, las autoridades no facilitaron la difusión de esa música. Cuando el gobierno finalmente vio la música rock con más simpatía, a los artistas se les concedió acceso a los medios de comunicación. El éxito fue explosivo y la URSS descubrió un fenómeno de masas dentro de sus fronteras.

Muchas de sus canciones tienen un claro sentido político que llama a la desobediencia y a tomar el control de su futuro. Una de las canciones más famosas de Tsoi, Peremen! («¡Cambios!») sonó por primera vez en mayo de 1986. Estos días se ha convertido en una especie de himno de protesta en Bielorrusia, donde lo tocan y cantan los opositores del presidente bielorruso Alexander Lukashenko, acusado de haber manipulado las elecciones presidenciales del 9 de agosto a su favor.

Peremen! también sonó en las barricadas de Moscú durante el intento de golpe de Estado en verano de 1991, la última convulsión reaccionaria que acabaría por matar a la URSS encumbrando a Boris Yeltsin. Dos años después, sonaría durante la crisis constitucional que tuvo al propio Yeltsin intentando disolver el parlamento a cañonazos.

«El cambio es lo que nuestros corazones requieren/ El cambio es lo que requieren nuestros ojos/ En nuestra risa/ Y en nuestros ojos/ Y en el pulso de nuestras venas /¡Cambios! /Esperamos cambios...», dice la letra de la canción.

Cuando murió, Viktor Tsoi tenía 28 años. Un año por encima del famoso Club de los 27 de artistas fallecidos a esa edad: Janis Joplin, Jim Morrison, Kurt Cobain, Amy Winehouse...

Hay un museo dedicado a él en las calderas de San Petersburgo, donde trabajó como fogonero para disimular. En la Unión Soviética, el desempleo era oficialmente inexistente. Quienes se negaban a trabajar fueron acusados penalmente de «parasitismo social». Para evitarlo, muchos inconformistas de la época trabajaron como conserjes.

Y un muro en la calle Arbat, en el centro histórico de Moscú, permanece cubierto de tributos al cantante en constante cambio. Igual que a Jim Morrison, la gente acude a llevarle cigarrillos.

El Moskvich que conducía voló hacia el carril contrario y chocó con un autobús en la autopista Sloka-Talsi, en la actual Letonia. El conductor del autobús fue declarado no culpable.

Una testigo del accidente ha revelado nuevos detalles de la tragedia en una entrevista con el canal ruso NTV. Vio cómo el automóvil pasaba por su casa a gran velocidad, y luego voló abruptamente hacia el carril contrario y chocó contra un autobús. La mujer destacó que, debido al fuerte impacto, el motor del coche voló hacia el árbol.

Un día después del suceso, la mujer se enteró por los investigadores locales que supuestamente se encontraron restos de alcohol en la sangre del músico. Sin embargo, posteriormente se decidió eliminar esta información de la versión oficial: que se quedó dormido detrás del volante mientras conducía a alta velocidad, posiblemente debido a la fatiga.

EL MUNDO. 

 

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