Por: Cortesía

Descubren una extraña tumba romana con rituales para evitar el regreso de los ¨muertos inquietos¨

El individuo que estaba en la tumba romana era un varón adulto que fue incinerado y enterrado en el mismo lugar. Te ofrecemos más detalles.

En el yacimiento de Sagalassos, en el suroeste de Turquía, un grupo de expertos encontró una tumba romana con rituales y símbolos para contrarrestar el regreso de los muertos. La tumba está datada entre los años 100 y 150 d.C., y tenía 41 clavos doblados y esparcidos por los bordes de la pira de cremación. Asimismo tenía 24 ladrillos colocados sobre la pira, y una capa de yeso de cal encima.

El individuo que estaba en la tumba romana era un varón adulto al que se incineró y enterró en el mismo lugar. El hallazgo es desconcertante, ya que era una práctica inusual en la época romana, según el estudio publicado en la revista Antiquity.

Como parte del Proyecto de Investigación Arqueológica de Sagalassos, se excavaron y estudiaron enterramientos en las afueras de la ciudad, lo cual incluía la “cremación no normativa”.

Las cremaciones de la época romana se distinguían por hacerse en una pira funeraria en la que se recogían las cenizas, después se introducían en una urna y por último se enterraban en una tumba o se colocaban en un mausoleo.

En cambio, la cremación de Sagalassos se llevó a cabo in situ, lo que los investigadores pudieron deducir por la posición anatómica de los huesos.

Anteriormente ya se habían encontrado tumbas con alguno de los rituales antes descritos, pero esta es la primera vez que se encuentran todos juntos en un solo yacimiento, lo cual demuestra un evidente interés en proteger a los vivos de los muertos, según Johan Claeys, primer autor del estudio y arqueólogo de la Universidad Católica de Lovaina, en Bélgica.

Los muertos inquietos

En la época romana, la gente creía en los “muertos inquietos”, es decir, personas que podían regresar de la muerte, muy a la usanza de las creencias en vampiros en el Este de Europa durante los siglos XVIII y XIX.

El cuerpo incinerado que encontraron dentro de la tumba destacaba también por portar objetos como una cesta tejida, restos de comida, una moneda y vasijas de cerámica y vidrio.

Marco Milella, investigador del Instituto de Medicina Forense de la Universidad de Berna (Suiza), dijo a Live Science que la forma del enterramiento sí puede significar un intento de proteger a los vivos del regreso de los muertos, o incluso también lo contrario.

“El sellado de los restos también es interesante y tentador dada su posible asociación con la deposición de clavos”, señaló Milella. “El miedo a los muertos es una posibilidad, así como los amuletos para proteger a los muertos – o ambas cosas, tal vez”.

Por el momento se desconoce la identidad del individuo enterrado y por qué inspiraba temor en los vivos su posible regreso de la tumba. Aún queda mucho por investigar al respecto. Mientras tanto, el hallazgo nos hace reflexionar acerca de las supersticiones sobre la muerte que el ser humano ha tenido a lo largo del tiempo.

MUY INTERESANTE.

 

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