Cómo hacer las cosas bien: la función ejecutiva

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Siempre que nos enfrentamos a un reto, la meta es triunfar. Si se tienen altos estándares  de eficiencia y de preparación y si no estamos tan bien preparados, asumimos un lugar decoroso que no sea el último pero estar en el medio tampoco es que nos llene de alegría.

Las personas que padecen de trastornos de atención con o sin hiperactividad, tienen fallas de la función ejecutiva y desbaratan la secuencia necesaria para la realización de una actividad compleja. La función ejecutiva, es la función cerebral que permite prepararnos adecuadamente para la realización de una tarea y lograrlo con el mínimo de errores.

¿Cuál es la preparación ideal para una tarea?

La preparación implica conocimiento, es decir, el estudio pormenorizado de un tema, luego la planeación paso a paso, hacer un listado de herramientas y momentos para completar cada paso, analizar las etapas y su orden específico para encadenar cada eslabón de la cadena, de modo que, en cada paso realizado no se dejen cosas empezadas para poder continuar al paso siguiente.

Siempre hay una preparación mental o refuerzo, que consiste en evocar la tarea de forma imaginaria, momento en el cual usamos todos los tipos de memoria: de corto, mediano y largo plazo, pero también la memoria verbal; también hacemos uso de la memoria secuencial, que  a manera de un libreto, ordena cada paso necesario para poder realizar dicha tarea. La memoria de futuro, implica adelantarnos a los peldaños de la escalera de actividad mental, basados en la experiencia propia o ajena.

Hagamos la función ejecutiva práctica, solamente piense en arreglar el closet donde guarda su ropa, inicie haciéndose las siguientes preguntas: 

1) ¿Para qué voy a realizar la actividad? 

2) ¿En qué momento lo voy a hacer?

3) ¿Cuánto tiempo me voy a demorar?

4) ¿Qué organizo primero?

De este modo se van formando preguntas en orden o en desorden que tenemos que escalonar, y siendo una actividad aparentemente sencilla, podría complicarse si usted se imagina arreglando el vestidor de una diva del cine: tendría que estudiar cómo se arregla la ropa diaria y la ropa de trabajo, de fiesta para cada escenario, cuáles zapatos se deben guardar con determinados vestidos  y otras variables más¿Ya se imaginó el lío en que se encuentra?

Mejore su función ejecutiva con estos consejos:

  • Haga un escenario mental de lo que piensa realizar.
  • Estudie el tema para que pueda enfrentarlo adecuadamente.
  • Realice una guía de los pasos a seguir y si es posible haga un mapa conceptual para cada uno.
  • Haga un listado de las cosas que necesita comprar o conseguir para cada tarea. Si lo hace usted o lo vende algún distribuidor, entonces tenga a la mano direcciones y teléfonos de los proveedores; investigue si lo que busca ya lo hace alguien o hay que buscarlo en otro sitio.
  • Planee el tiempo necesario en los pasos de construcción del proyecto. Hágase preguntas como si su jefe se las fuera a hacer, no importa que sean preguntas sencillas y tenga listas las respuestas.
  • Tenga en cuenta las fallas que se puedan presentar y esté preparado para solucionarlas.
  • Cuando tenga el proyecto listo, preséntelo a una persona con experiencia en el tema; él o ella le pondrán al tanto de los posibles errores a corregir.
  • No se desanime ni demore los pasos necesarios para la realización de dicha tarea.
  • Devuélvase desde el final hasta el principio, y verifique que todo esté calibrado y encajado en el proyecto. Si es posible haga un libreto para cada paso, es una forma consciente de “pescar errores”.
 
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